
Las fotografías en los periódicos no quedan igual que en las revistas, parecen demasiado reales. Un edificio que parece un escenario. Un edificio que es un escenario. Un edificio como telón de fondo. Una calle que se convierte en lugar de peregrinaje tras aparecer en una película. O en un anuncio. Programas de televisión que nos muestran dónde duerme la mujer que plancha la ropa, y también la habitación donde plancha la ropa, pero no vemos ni la plancha ni la ropa. Revistas que nos muestran edificios desde ángulos casi imposibles y con encuadres que ocultan lo que no se quiere enseñar, lo que nos haría cambiar por completo la percepción del conjunto. Magos que no enseñan sus trucos. Fotografías para ilustrar un nuevo edificio con una modelo vestida de folclórica (o algo así). Webs que sólo muestran fotos, y más fotos, sin apenas comentarios, sin apenas dibujos. Blogs que [...seguir leyendo]











